Fraude con navegador oculto
El malware abre ventanas de navegador invisibles en segundo plano, carga páginas web y hace clic en anuncios mientras el usuario navega con normalidad, sin enterarse de nada.
El malware secuestra en silencio dispositivos reales para hacer clic en tus anuncios, inyectar impresiones falsas y generar un tráfico que pagas sin haberlo pedido. Descubre cómo funciona y cómo combatirlo.
El ad fraud por malware es una de las formas de fraude publicitario más sofisticadas y difíciles de detectar. En lugar de lanzar bots desde centros de datos, los estafadores instalan software malicioso en los dispositivos de usuarios reales (ordenadores, tablets y smartphones) y los usan para generar interacciones publicitarias fraudulentas.
Como el fraude sale de dispositivos de consumidores reales, con IPs residenciales auténticas, fingerprints de navegador legítimos y características de hardware genuinas, supera muchos de los controles pensados para cazar el tráfico bot tradicional. El propietario del dispositivo normalmente no sabe que su equipo se está usando para cometer fraude.
El fraude por malware adopta muchas formas: clics en anuncios desde ventanas de navegador ocultas, inyección de espacios publicitarios extra en las páginas web, redirección de los usuarios a otros sitios o sustitución de anuncios legítimos por otros fraudulentos. Todas las variantes acaban igual: el anunciante paga por interacciones que no aportan ningún valor.
El malware de ad fraud se presenta de varias formas, y cada una explota los dispositivos infectados de una manera distinta para robar ingresos publicitarios.
El malware abre ventanas de navegador invisibles en segundo plano, carga páginas web y hace clic en anuncios mientras el usuario navega con normalidad, sin enterarse de nada.
Extensiones de navegador maliciosas o software a nivel de sistema inyectan anuncios extra en los sitios web, superponiendo o sustituyendo los anuncios legítimos por otros que pagan al estafador.
Cuando el usuario hace clic en un enlace legítimo, el malware intercepta el clic y lo redirige a través de enlaces de afiliado o redes publicitarias, robando la atribución y cobrando comisiones fraudulentas.
El malware móvil genera señales falsas de instalación de apps y de eventos in-app sin instalar ninguna app, y engaña a las plataformas de atribución para que asignen las conversiones al estafador.
El fraude por malware hace especial daño porque es difícil de detectar y afecta a las campañas de todos los canales a la vez.
Los clics y las impresiones fraudulentos de dispositivos infectados parecen legítimos, así que el presupuesto se va consumiendo sin que salten alarmas evidentes en tu analítica.
Las plataformas publicitarias crean audiencias similares a partir de interacciones generadas por malware y amplían las campañas hacia perfiles de dispositivo que nunca se convertirán en clientes.
El malware de click hijacking se atribuye conversiones orgánicas o de pago, y acabas pagando comisiones por ventas que habrías conseguido igualmente.
El malware de ad injection puede colocar tus anuncios en sitios web inapropiados o taparlos con anuncios de la competencia, con los consiguientes riesgos de brand safety y de reputación.
Como el fraude por malware usa dispositivos reales, la detección debe centrarse en las anomalías de comportamiento y no en las señales tradicionales de detección de bots.
Identifica las interacciones publicitarias que se producen sin la correspondiente actividad del usuario: clics sin movimiento del ratón, cargas de página sin scroll y sesiones sin foco.
Detecta cuándo se inyectan espacios publicitarios en páginas donde no deberían existir, o cuándo una creatividad se sustituye o se tapa con contenido no autorizado.
Compara la relación entre las acciones del usuario y las interacciones con anuncios. Los eventos generados por malware suelen carecer de la secuencia natural de la navegación humana.
Identifica los dispositivos infectados que generan interacciones sospechosas en varias campañas a la vez, un patrón propio del malware y no del comportamiento humano.
Opticks se integra con una etiqueta ligera: instálala con Google Tag Manager en menos de cinco minutos, sin tocar el código.
Opticks analiza en tiempo real la relación entre las acciones del usuario y las interacciones con anuncios, e identifica los patrones delatores de la actividad del malware incluso en dispositivos reales.
Detecta cuándo el malware inyecta, tapa o sustituye espacios publicitarios, para proteger tu marca y asegurarte de que tus anuncios aparecen donde querías.
Los dispositivos con un comportamiento propio del malware se marcan en todas tus campañas, para cortar el fraude continuado desde los mismos equipos comprometidos.
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